Crónica de la Toma del edificio administrativo Aduanilla Paiba, anunciada.

Uno de los mecanismos de presión que habíamos decidido ejecutar para defender nuestros espacios y exigir respuestas de la administración era la toma del edificio administrativo de Aduanilla Paiba.

No fue una acción improvisada.

Nuestras líderes estudiantiles habían comunicado previamente a la administración que habíamos decidido realizar allí el Encuentro UD. La respuesta que recibimos fue que no podíamos hacerlo en Aduanilla Paiba porque el rector tenía unos eventos programados en ese lugar. Al mismo tiempo, Bienestar Institucional se había negado a ejecutar los 50 millones de pesos que estaban presupuestados para el encuentro.

Ya habíamos intentado realizar las reuniones la semana anterior y la administración había impedido que se desarrollara en las condiciones acordadas. No estábamos dispuestos a volver a moverlo esta semana.

Por eso, la toma de Aduanilla Paiba no fue una sorpresa para la administración. Había sido anunciada.

El día de ayer realizamos distintos plantones en las diferentes facultades de la Universidad Distrital. Al finalizar la jornada, desde la Facultad de Ingeniería acordamos encontrarnos hoy a las ocho de la mañana para bloquear el edificio y posteriormente desplazarnos hacia la ASAB.

Yo, creyendo que la reunión era a las ocho de la mañana —hora Distrital, por decirlo de alguna manera—, llegué a las diez.

Cuando llegué, me encontré con que Los Ingenieros Reales, ya habían bloqueado el edificio y que habían partido hacia la ASAB hacía casi una hora.

Así que cogí la bicicleta y me fui para allá.

Cuando llegué a la ASAB, encontré a un montón de estudiantes organizándose por su propia cuenta para proteger la Gloriosa Universidad Distrital.

Había olla comunitaria.

Había estudiantes pintando banderas.

Había tambores.

Había artistas danzando.

Había lideres estudiantiles organizando la movilización.

Y también había un grupo de derechos humanos realizando una capacitación para preparar a los estudiantes ante una eventual intervención policial y explicando medidas de primeros auxilios y manejo de los efectos irritantes del gas pimienta haciendo lavados con una mezcla de agua con bicarbonato.

No era simplemente una concentración.

La verdadera comunidad universitaria se estaba organizando.

Poco a poco comenzaron a llegar estudiantes de las distintas facultades: el Vivero, La Macarena, Ingeniería, Porvenir y la Tecnológica. Finalmente, todas las facultades estaban reunidas en la ASAB.

Y había además una razón adicional para estar allí.

Nos habíamos enterado de la cancelación del proyecto curricular de Arte Danzario y nos declaramos en Paro Indefinido hasta que se formalicen las inscripciones al proyecto curricular para el 2027-1.

Las artes tienen que ser protegidas en este país. Con el arte y la cultura se construye un mundo mejor. Con el arte se transforma la sociedad, se expresa lo que muchas veces no puede decirse de otra manera.

Por eso las artes también se defienden.

La ASAB aparte de estudiantes tenia chocolatada, sopita que le dio la bienvenida a la verdadera comunidad universitaria. Los estudiantes que llegaban eran recibidos, comían y se incorporaban a la organización.

Cuando ya estábamos reunidos y organizados, llegó el momento de movilizarnos hacia Aduanilla Paiba.

Pero no salimos sin saber lo que probablemente íbamos a encontrar.

Las compañeras de Artes nos habían contado que ya se habían manifestado anteriormente en Aduanilla Paiba y que, en aquella ocasión, encontraron el edificio cerrado con candados. Por eso sabíamos que existía una posibilidad bastante concreta de que ocurriera exactamente lo mismo.

Y ocurrió.

Cuando llegamos a Aduanilla Paiba, el edificio estaba cerrado.

La administración había argumentado que no podíamos realizar allí nuestro encuentro, porque el rector tenía eventos programados que, según se nos había informado, eran inamovibles.

Sin embargo, al llegar encontramos que esos eventos habían sido virtualizados al igual que el trabajo del día 30 de septiembre.

La explicación que habíamos recibido para impedir nuestro encuentro había desaparecido.

El rector ya no estaba allí.

Y las puertas sí estaban cerradas.

En ese momento entendí que no tenía sentido seguir esperando frente a una puerta que la administración había decidido mantener cerrada.

Me salté la barda.

Fui el primero en hacerlo y basto con dar el ejemplo para que los futuros profesionales vieran que nadie puede pagarnos para obedecer sin pensar, la vida, la educación y las artes las protegemos, no con comunicados sin firma, sino con vías de hecho.

Una vez dentro, comencé a trabajar sobre el candado con un cincel y un martillo que había llevado conmigo.

Golpeé una vez.

Otra vez.

Y otra.

Pero rápidamente quedó claro que no tenía la fuerza suficiente para abrirlo.

Entonces otro colega me relevo, la diferencia de fuerza fue evidente.

Tardo más el UNDMO en disolver la marcha de la 40 ayer(XD), que el candado en ceder.

El candado se rompió y la puerta se abrió.

Y los estudiantes entramos.

Una vez dentro comenzaron nuevamente las pintadas, la organización de la comida y las actividades planificadas.

Llegaron también unos sándwiches que nuestros líderes estudiantiles habían conseguido gestionar y se organizaron cuatro mesas para comenzar a discutir algo mucho más importante que lo ocurrido durante esa mañana: el futuro de la Universidad Distrital.

Porque esto es importante.

En este movimiento los estudiantes no hacemos todos lo mismo.

Cada persona aporta desde donde puede y hasta donde puede.

Hay quienes cocinan.

Hay quienes hacen pedagogía.

Hay quienes pintan.

Hay quienes organizan.

Hay quienes marchan.

Hay quienes participan en las discusiones.

Y hay quienes, como yo, llegan con una herramienta en la mano porque consideran que su aporte en ese momento consiste en abrir una puerta.

Mi objetivo en esta jornada de presión era precisamente ese: abrir Aduanilla Paiba y luego de conseguirlo y enseñarles con el ejemplo a los administrativos a firmar los documentos que publican, me retire y deje que los futuros profesionales siguieran con sus funciones.

Pero Aduanilla Paiba no es el único espacio que reabrimos.

Ayer, en la Facultad de Ingeniería, también fui hasta la terraza que intentaron cerrar construyendo un muro. Y desarme la estructura que se estaba preparando para levantarlo, porque en la Gloriosa Universidad no vamos a permitir un nuevo muro de Berlín, ni un nazi como el adolfo lizzzc-ANO, por que si al adolfo hitler le hubieran plantado cara a tiempo , la vida no habría pasado por las atrocidades de la Inmunda Guerra.

Hoy no alcancé a subir.

Cuando llegué a Ingeniería, el edificio ya estaba bloqueado y los ingenieros habían salido hacia la ASAB, así que me ahorré la subida y me fui directamente a encontrarme con ellos.

Pero si regreso a la Universidad y encuentro nuevamente construido ese muro, volveré a usar mi poder como dios con años de estudios en ingeniería para derribarlo o desensamblarlo, a mi no me detiene nada en mi principio de proteger La Gloriosa Universidad Distrital, y su educación para La Vida.

Porque a diferencia del sena y su educación para el trabajo, La Gloriosa Distrital brinda EDUCACIÓN PARA LA VIDA, y son dos cosas muy distintas.

La primera inunda el mercado de empleados para que las empresas puedan explotar y despedir.

La segunda crea recursos humanos tan valiosos que ninguna empresa puede permitirse perder.

Porque los espacios de la Universidad Distrital tienen que permanecer abiertos.

Y los espacios de esparcimiento también hacen parte de la Universidad.

No son un lujo.

No son un adorno.

Son lugares necesarios para que los estudiantes puedan encontrarse, respirar, descansar, conversar y vivir la universidad.

También son parte de nuestras condiciones de bienestar.

Por eso, cuando se intenta cerrar un espacio de la Universidad, no solamente se está levantando una pared.

Se está tomando una decisión sobre cómo queremos que vivan los estudiantes dentro de ella.

Y esa es precisamente la discusión que queda después de esta jornada.

Hoy entramos a Aduanilla Paiba.

Nos organizamos.

Comimos juntos.

Discutimos.

Pusimos nuevamente el espacio a disposición de los estudiantes.

Pero, sobre todo, dejamos claro que la Universidad no es solamente sus edificios, sus oficinas o sus funcionarios.

La Universidad también somos los estudiantes, y como los estudiantes somos mas, nuestro voto debe pesar mas, como los corruptos quieren diluir el peso de la votación de nuestros lideres estudiantiles en una proporción de 7 a 2, entonces los estudiantes para que exista la democracia bajo la que se ocultan los corruptos abrimos las votaciones y todos votamos, no solo nuestros lideres, a ver si una proporción de 7 votos de los corruptos contra 10,000 votantes de la VERDADERA COMUNIDAD UNIVERSITARIA, les parece más democráticos.

Por que la LEY 30 nos da autonomía universitaria y la ley no es lo que los corruptos escriben en un papel, sino lo que la comunidad universitaria en su libre pensamiento decide aceptar como ley, no por temor al castigo, sino por que comprendemos y aceptamos que es lo adecuado .

Y mientras existan estudiantes dispuestos a organizarse para defenderla, habrá quienes sigamos entrando, participando, discutiendo y recuperando los espacios que consideramos necesarios para mantener viva a la Gloriosa Universidad Distrital.


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