La misión principal de los Industriales de la Distrital es garantizar que ni una vida ni un ojo se pierda en el ejercicio del derecho a la protesta social, consagrado y protegido en la Constitución Política de Colombia.
Si usted se encuentra en una manifestación con presencia de fuerzas armadas, lo primero que debe hacer es sacar su celular para grabar a cada servidor público y su número de identificación. Esto permite la individualización y judicialización posterior ante comportamientos agresivos contra el pueblo que les paga el sueldo. Si es posible, inicie una transmisión en vivo con el propósito de que, si lo arrestan y dañan su móvil, el registro quede guardado en las redes sociales con el numeral #Tombos. Solo los “tombos” hacen quedar mal a la honorable institución de la Policía Nacional y el Ejército Nacional. Es tarea de dichas instituciones realizar un control interno a cada unidad que incumpla el juramento a la bandera.
Maldito sea el soldado que vuelve las armas contra su pueblo.
Si usted pertenece a la primera línea, es necesario que añada a su kit de protesta unos cuantos metros de cuerda. Es importante resaltar que por cada “tombo” armado, somos alrededor de 100 revolucionarios.
Si estudia y observa el comportamiento de los tombos asesinos del ESMAD, podrá comprobar que están armados y entrenados para combatir a larga distancia con sus fusiles, y protegidos con armaduras para combates uno a uno a corta distancia que los protegen de golpes puntuales. Pero, ¿como cree que van a agredir a su pueblo si una cuerda los ata del cuello, manos y pies? No hay necesidad de luchar, solo falta inmovilizar y mitigar el riesgo.
Para iniciar el plan de mitigación del riesgo de agresión por un tombo del ESMAD, es suficiente con hacer un nudo corredizo (también conocido como nudo del ahorcado), pasarlo por el cuello del agente desde detrás y luego halar grupalmente hasta separarlo del escuadrón. La fuerza ejercida sobre la cuerda probablemente derribará a los agentes al suelo. Llegado a ese punto, grupalmente hay que ponerlos boca abajo y sujetarles manos y pies a la espalda, de manera similar a como se prepara a un cerdo para el matadero.
Una vez que los posibles agresores estén inmovilizados con cuerdas, deben ser inmediatamente arrastrados a la parte frontal y posterior de las llantas de la tanqueta, de manera tal que si el conductor homicida al volante quiere dañar al pueblo, primero tenga que pasar por encima y destrozar la vida de sus amigos.
Para conseguir un amarre efectivo, se recomienda someter en equipos de mínimo dos revolucionarios por cuerda y por oleadas individualmente a cada riesgo inminente.
Quien empuña un arma está dispuesto a matar y a morir, pero la realidad es que no es necesario matarnos ni pelearnos entre nosotros; solo basta con ponerlos a matarse entre ellos.
Para estar preparados ante cualquier situación, es fundamental contar con los elementos adecuados. A continuación se detallan dos tipos de kits de protesta según su nivel de participación:
Kit de protesta primera línea:
- Material para prestar primeros auxilios a afectados por el gas pimienta
- Casco motero para proteger los ojos
- Material para gestionar granadas de gas pimienta (apagar lacrimógenas): botella de tapa grande o balde con tapa y con solución salina, guantes que soporten el calor y máscara de gas
- Tapones para protegerse del sonido de granadas aturdidoras
- Cuerda para inmovilizar posibles agresores
- Impermeable para aguantar un poco mejor los chorros de agua a presión
- Ropa gruesa para proteger un poco de los perdigones
- Algo que puedas usar como escudo
Kit de protesta básico:
- Móvil para grabar permanentemente el actuar de la fuerza pública desde todos los ángulos posibles
- Material para prestar primeros auxilios a afectados por el gas pimienta
- Material para gestionar granadas de gas pimienta (apagar lacrimógenas): botella de tapa grande o balde con tapa y solución salina, guantes que soporten el calor y máscara de gas
- Cuerda para inmovilizar posibles agresores (se recomienda de 3 a 5 metros, aunque se deben llevar a cabo pruebas para establecer un metraje adecuado que permita el trabajo en equipo, pero no dificulte amarres rápidos).
Preparación de solución salina casera (aprox. 0.9%):
Para preparar la solución salina necesaria para aliviar los efectos del gas pimienta, disuelva 1/2 cucharadita de sal (sin yodo, idealmente sal marina o sal para encurtir) en 1 taza (250 ml) de agua destilada o previamente hervida. Puede añadir una pizca de bicarbonato de sodio para suavizar la mezcla. Esta es una solución segura para lavados nasales, gárgaras o limpieza de heridas superficiales.
Ingredientes y preparación de la solución salina:
- Agua: 1 taza (250 ml) de agua destilada, estéril o hervida
- Sal: 1/2 cucharadita de sal fina (sin yodo ni aditivos, idealmente sal marina o sal para encurtir)
- Bicarbonato (opcional): Una pizca (1/4 de cucharadita) para equilibrar el pH
Pasos:
- Hierva el agua y déjela enfriar hasta que esté tibia o a temperatura ambiente
- Agregue la sal y el bicarbonato al agua
- Remueva hasta que se disuelva por completo
Notas importantes:
- Seguridad: No utilice agua del grifo sin hervir, ya que puede contener microorganismos que resulten perjudiciales.
- Almacenamiento: Guarde la solución en una botella con tapa tipo spray y manténgala a la mano. Puede utilizarse para lavar ojos, nariz y boca de quien lo necesite, ya sea mediante rocío directo o humedeciendo un paño de tela. Se recomienda desechar la solución después de 24 horas.
- El uso de paños de tela empapados en solución salina para cubrir boca y nariz puede ayudar a tolerar mejor la exposición a gases irritantes. Asimismo, algunas personas utilizan gorras u otros elementos para sostener telas frente a los ojos, logrando cierta protección sin perder completamente la visibilidad. Aunque no he utilizado este método personalmente, puede ser una alternativa útil, especialmente para quienes prestan primeros auxilios o para personas sin experiencia que deben permanecer expuestas mientras brindan apoyo.
- Siempre mantenga la calma y piense en cómo mantener a salvo a todo el equipo de trabajo; la alerta permanente mitiga el riesgo inminente.
